Control de emisiones
Recuperación de Producto
  • Esquemas
  • Solucíon
  • Estudios de caso
  • Referencias
En los procesos de craqueo catalítico en lecho fluido (CCLF), ampliamente utilizados en las refinerías de petróleo, la separación y captación de los catalizadores de polvo es una importante preocupación.
 
En especial, la concentración de catalizador tras el regenerador de CCLF suele ser de cerca de 150 mg/Nm3. Puesto que estos niveles de emisiones no representaban ningún perjuicio medioambiental en el pasado, no eran controlados por ningún filtro o separador. En el pasado, la principal preocupación de los responsables de planta era limpiar una parte del gas para producir energía en un turboexpansor o similar, mientras concentraban el contaminante restante en una parte de gas sucia y lo liberaban a la atmósfera.
Con unos límites de emisiones más estrictos, los responsables de planta tienen que controlar las emisiones de los catalizadores y, por tanto, necesitan un sistema de captación de partículas muy robusto, capaz de soportar temperaturas de muchos cientos de grados, al tiempo que son más rentables que los costosos filtros sinterizados. El sistema debe instalarse inmediatamente después del regenerador y sustituir al separador (opción A), o después del separador de partículas en el caudal de gas de la parte sucia antes de que el flujo se combine para llegar a la caldera de recuperación y, por tanto, a través de la chimenea (opción B).
 
Las necesidades de los clientes incluyen un sistema de ciclones de bajo mantenimiento que sea lo suficientemente eficiente como para cumplir con los límites legales de emisiones de partículas, evitando el uso de un filtro.
 
El polvo negro es un contaminante sólido presente en la transmisión de gas natural y en los sistemas de distribución en todo el mundo. Está compuesto principalmente de óxidos de hierro, sulfuros de hierro y un poco de sílice, resultado de la erosión interna y la corrosión de las tuberías de acero al carbono.
Tanto cuando se fija a la pared de tuberías como cuando se concentra en la parte inferior de la tubería, el polvo negro aumenta la rugosidad, reduce el área de circulación e incrementa la caída de la presión. En consecuencia, puede causar una amplia serie de problemas, incluida la contaminación del producto, el desgaste por erosión en los compresores, la obstrucción de los instrumentos, la erosión y los problemas de sellado también en las válvulas. Los daños en el equipo varían entre quemadores de plantas grandes a aparatos domésticos residenciales.
 
Sin embargo, los proveedores no han llegado a una solución adecuada. Los ciclones comerciales disponibles solo son eficientes para partículas de mayor tamaño y los filtros de cartucho se obstruyen continuamente, en ocasiones varias veces en un mismo día. La tecnología de separación magnética exige inversiones muy elevadas. Las tareas de mantenimiento requieren cantidades exorbitantes de mano de obra y limpieza de tuberías, y otras tareas de mantenimiento requieren numerosas paralizaciones de la producción.
 
Las necesidades de los clientes incluyen un sistema de captación final muy eficiente, para aplicarse en sentido ascendente o en lugar de filtros de cartucho, lo que puede garantizar la captura de las partículas para todo el espectro de tamaños de partículas, y al mismo tiempo reducir los costes operativos y de mantenimiento.
Mostrar todo